Testimonios        Directorio      Lo Nuevo       Mapa del Sito       Contacto     

             


 

 
Inicio
 
Historia del Cristianismo
 
Doctrinas
 
Libros
 
Estudios
 
Librería
 
Declaración de Fe
 
Carteles Y Postales
 
Sitio de Lectura

Bienvenidos

El propósito de nuestro sitio web es introducir a los creyentes en la dinámica fe de los primeros cristianos. Hacemos un llamado a la Iglesia para que vuelva a aquel puro, vibrante y sencillo mensaje del Evangelio que los primeros cristianos recibieron directamente de los Apóstoles. La Iglesia Primitiva vivió en torno a ese mensaje y lo compartió con todos los que lo escuchaban Así la Iglesia 'alborotó al mundo' (Hechos 17:6). Vengamos todos y veamos por nosotros mismos el por qué la fe cristiana original debe ser tan importante para nosotros hoy en día.

¿CUÁLES ERAN LAS MARCAS DEL CRISTIANISMO PRIMITIVO?

Comprensivo La Historia de la Iglesia Temprana * Photo of a Biblical ScholarLas tres marcas que distinguían a la Iglesia Primitiva eran tres, a saber: (1) Separación del mundo; (2) Amor incondicional; (3) Obediencia literal a las enseñanzas de Jesucristo.

SeparaciÓn del mundo

'Ninguno puede servir a dos señores' le declaró Jesús a sus discípulos (Mateo 6:24). Sin embargo, los cristianos han pasado la mayor parte de los últimos dos mil años demostrándole a Jesús todo lo contrario. Nos hemos dicho a nosotros mismos que podemos seguir las intereses de Dios junto con las intereses de este mundo. Muchos de nosotros vivimos nuestras vidas de igual forma que los no cristianos, a excepción de que cada semana vamos a la iglesia. Tenemos las mismas entretenciones y compartimos los mismos problemas de este mundo. Con frecuencia estamos involucrados en problemáticas de tipo financiero a causa del materialismo, al igual que este mundo. A menudo nuestro alegato de 'no ser de este mundo' es más teoría que práctica.

Pero originalmente la Iglesia no era así. Los primeros cristianos vivieron bajo un sistema de principios y valores totalmente distintos a los del resto de la humanidad. Rechazaron los agazajos, los honores y las riquezas de este mundo. Se consideraban 'ciudadanos de otro reino' y 'seguidores de la voz de otro amo'. Esa era la realidad de la iglesia tanto del primer como del segundo siglo.

La Carta a Diógenes, de autor desconocido, escrita alrededor del 130 (siglo II), les describe a los romanos cómo eran los cristianos, diciendo lo siguiente: 'Moran en sus propios países simplemente como compañeros…Están en la carne, pero no viven para la carne. Pasan sus días en la tierra, pero son ciudadanos del cielo. Obedecen las leyes prescritas, pero al mismo tiempo, sobrepasan las leyes con sus vidas [ejemplares]. Aman a todos los hombres, pese a ser perseguidos por todos. Son aborrecidos y condenados a muerte, pero [saben que serán vueltos] a la vida. Son pobres, pero [al mismo tiempo] son ricos. Poseen pocos bienes, pero viven en abundancia. [Perdieron honra terrenal], pero [saben que tienen honra celestial]…y los que los odian no pueden dar cualquier razón de su odio'. 1

Ya que la tierra no era su hogar, los primeros cristianos podían decir sin vacilación lo mismo que dijo Pablo, que 'el vivir es Cristo y el morir es ganancia' (Filipenses 1:21). Justino Mártir le explica eso último a los romanos: 'puesto que nuestros pensamientos no se fijan en el presente, no nos preocupamos cuando los hombres nos ponen a muerte. La muerte es una deuda que todos debemos pagar. 2

Un anciano del siglo II le suplicó a su congregación: 'hermanos, voluntariamente dejemos nuestros compañerismos en este mundo actual para poder hacer la voluntad de aquel que nos llamó. Y no temamos partir de este mundo…dejando las cosas de este mundo como lo que no nos perteneció y dejando nuestros deseos encima de ellas…El Señor declaró [que] ningún criado puede servir a dos amos. Si deseamos, entonces, servir a Dios y al dinero [juntamente], será improductivo para nosotros. ¿Qué beneficio tiene un hombre si gana el mundo entero y pierde su propia alma? Este mundo y el siguiente son dos enemigos…No podemos por lo tanto ser amigos de los dos'. 3

Cipriano, respetado dirigente de la iglesia de Cártago, expresó palabras similares en una carta que le escribió a un compañero cristiano: '[la] tranquilidad [en la que todos podemos confiar como fuente digna de confianza], la seguridad que es sólida, firme e inmutable, [es lo siguiente]: para que un hombre se desligue de las distracciones mundanales, ánclese a la tierra firme de la salvación y levante los ojos de la tierra al cielo…Quien realmente [renunció] a este mundo, no puede querer ni desear nada de este mundo. [Qué vigilante tenemos en Cristo, cuya divina protección nos concede seguridad y eternas bendiciones, y nos libra de este mundo lleno de trampas y enredos; no pisamos las heces de la tierra, porque ascendemos al cielo, guiándonos la luz de la vida eterna'.] (Traducción libre) 4

El mismo tema ya tratado corre por otros escritos de los primeros cristianos. De Europa al Norte de África, no vemos otro llamado que no sea: 'no podemos seguir dos cosas: o es la fe en Jesucristo o es el devenir de este mundo.'

Algunos quizá piensan que los cristianos primitivos describían una forma de vida que probablemente nunca practicaron, pero tenemos el testimonio de los mismos habitantes del Imperio Romano. Un antagonista de los cristianos comentó: 'Desdeñan los templos como casas de muertos. Rechazan a los dioses. Se ríen de las cosas sagradas. Desgraciados, sienten lástima de nuestros sacerdotes. Casi desnudos, no aceptan honores ni los trajes purpurados. ¡Qué valor e insensatez más increíbles! No se amedrentan con los actuales tormentos, sino que temen los que sean inciertos y futuros. Mientras que no temen morir en el presente, sí temen morir después de la muerte. Aprendan por lo menos de su situación actual, desgraciados, qué les espera después de la muerte. Miren, la mayoría de ustedes, de hecho [por causa de su fe] tienen frío, tienen hambre, y están trabajando en trabajos duros. Pero, su dios lo permite. Él no está dispuesto a asistir a su gente. Él es tan débil e injusto....Para ustedes hay amenazas, castigos, torturas, y cruces... ¿Dónde está el dios que suponen [que los hará volver de la muerte]? ¡Él ni siquiera puede ayudarlos en esta vida! ¿El [Imperio Romano], sin ayuda de su dios, no gobierna, no gobierna encima, y tiene el disfrute del mundo entero, incluyendo el dominio por sobre ustedes mismos?...Por el presente, viviendo en suspenso y ansiedad, ustedes se abstienen de placeres codiciables y de diversiones públicas; rechazan los banquetes públicos, aborrecen los juegos sagrados y no gozan de la vida mientras tanto…Así de desgraciados ninguno de ustedes se levantará de los muertos. Así pues, si ustedes tienen algo de sabiduría o sentido, levanten la vista a los cielos y a los destinos y secretos de este mundo…Las personas que no pueden entender materias civiles, difícilmente podrán discutir sobre opiniones si sólo se fijan en lo divino.' (Traducción libre) 5

Al leer por primera vez las duras críticas que los testigos del Imperio Romano sostenían contra los cristianos, posiblemente se dirá que hoy por hoy ya no se puede acusar a los cristianos de la misma manera. Actualmente a los cristianos no se les critica por hacer caso omiso de los intereses y ofertas de este mundo, sino lo opuesto, por ganancias de dinero hambrientas e hipócritas de algunas iglesias, afectando así el testimonio a los creyentes y también la dedicación a Dios.


Warning: include(http://jaspen.com/link3.php): failed to open stream: HTTP request failed! HTTP/1.1 404 Not Found in /home1/early/public_html/sp/index.php on line 85

Warning: include(): Failed opening 'http://jaspen.com/link3.php' for inclusion (include_path='.:/opt/php54/lib/php') in /home1/early/public_html/sp/index.php on line 85